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lunes, 7 de julio de 2008

Must read after my death, ganadora del FIDMarseille


Must read after my death (Morgan Dews, 2007), que resultó premiada en la última edición de Punto de Vista con una de las menciones especiales del jurado, ha ganado el Gran Premio de la Competición Internacional en el FIDMarseille, uno de los festivales más prestigiosos del mundo. ¡Enhorabuena Morgan!

(Aquí, la reseña que le dedicaron nuestros críticos, en estas mismas páginas, con esa inquietante pregunta final)

miércoles, 27 de febrero de 2008

La mano que sigue (la mano)



Si alguien pensaba que los manomanistas iban a detenerse con la proyección de sus trabajos finales estaba muy equivocado. Tras la pausa festivalera (el trabajo de montaje, las sesiones de películas y las noches en los bares les mantuvieron alejados de la red), vuelven con fuerzas y pasión al blog que les vio nacer. Bienvenidos sean. Y que viva el pixel.

martes, 26 de febrero de 2008

Encuentros


Disipado el festival, lo único que quedarán son las películas, sus reflejos en las retinas, las crónicas de los amigos, las despedidas en prensa y las publicaciones del festival. Un intento como cualquier otro de luchar contra el tiempo.

Este año le ha tocado el turno a Ermanno Olmi, en un libro coordinado por Carlos Mugiro que recoge, entre otras muchas cosas, el encuentro entre Mercedes Álvarez y el cineasta italiano. Finalizadas las proyecciones, el libro es la mejor, sino la única, puerta de entrada a un cineasta a reinvindicar.

Quien esté interesado, lo puede solicitar aquí:
Fondo de Publicaciones del Gobierno de Navarra.
· Teléfono: +34 848 427 121.
· Correo electrónico: fondo.publicaciones@navarra.es
· Web: www.cfnavarra.es/publicaciones

viernes, 22 de febrero de 2008

Bingai. Ganó


El jurado ha deliberado. Y ha decidido esto:

Gran Premio Punto de Vista, dotado con 10.000 euros
BINGAI
. Feng Yan. China, 2007. 114'

Premio Jean Vigo al Mejor Director, dotado con 5.000 euros
TSUI NO SUMIKA / Su preciada vieja casa
. Tatsuya Yamamoto. Japón, 2006. 80'

Premio al Mejor Cortometraje, dotado con 3.5000 euros
52 PROCENT / 52 percent / 52 por ciento
. Rafal Skalski. Polonia, 2007. 20'

Premio Especial del Público, dotado con 2.500 euros
TOVARISCH, I AM NOT DEAD / Tovarisch, no estoy muerto
. Stuart Urban. Reino Unido, 2007. 85'

Primera Mención especial, dotada con 1.000 euros
MUST READ AFTER MY DEATH / Leer tras mi muerte
. Morgan Dews. España / EEUU, 2007. 72'

Segunda Mención especial, dotada con 1.000 euros
MARDKAYIN PATMUTYUN PATERAZMI YEV KHAGHAGHUTYAN ORERITS / A story of people in war and peace / Una historia de gente en guerra y paz
. Vardan Hovhannisyan. Armenia, 2007. 70'

Para aquellos que no las hayan visto, que las quieran volver a ver o que no sepan cómo ocupar un sábado de finales de febrero, proyecciones gratuitas en Civican. Todos al cine.

jueves, 21 de febrero de 2008

Maestro OLMI

¿Nos despedimos de Olmi? Es lo que tiene ocupar una retrospectiva, damos por hecho que gran parte del camino está recorrido. El festival pone a nuestros pies las grandes obras del muy considerado director. Esta semana he tenido Olmi para rato. Desde la primera hasta la última de sus películas, pasando por la más grande. Hablo de Il tempo si è fermato, El árbol de los zuecos y Centochiodi: primera, grande, última.



Il tempo si è fermato. Sólo con esto ya es posible venerar al primerizo. ¡Qué bueno! Son 90 minutos de ternura desbordante. Creo que no es posible estar más inspirado, cada plano es más ingenioso que el siguiente, y cada situación también. Sorprende que los actores sean en realidad los guardianes de la presa, y sorprende que Olmi estuviera ahí con ellos, pero aún más que el tiempo se aprovechara de esa forma. El tiempo, protagonista, juega en favor de aquel que le dedica una pieza así, y le corresponde con creces; el tiempo también se detiene para nosotros, pero con una sonrisa perpetua.



El árbol de los zuecos. Son tres horas de película, pero las merece. Esta obra ya ha sido suficientemente reconocida, Adriano Aprá la ha mencionado entre las grandes obras de la historia del cine. Puede ser, porque el cine consigue en estas horas su máximo potencial narrativo, y eso me conmueve. Risas desperdigadas, y, otra vez, sonrisas por doquier.



Centochiodi. De las tres, la menos intensa. El reto, trasladar la vida de Cristo al 2003. Hacerlo sin levantar revuelo y plausible es un mérito inalienable. Pero, no sé si está a la altura de las otras dos. Otra vez, como no, Ermanno Olmi deja hablar al resto más que a él mismo. La naturaleza se hace con los márgenes y, mientras, él parece ocultarse como quien vive y deja vivir. Vale, es cierto que no lo es, pero lo parece, y su fingida ausencia nos permite concentrarnos más en lo que pensamos que vemos por accidente o azar, y con ello, más sensibilidad, más complicidad, empatía y como no, simpatía.



Se acabó por esta vez. Un placer.



Beatriz Herzog.

el otro lado

Tras las fachadas


Under Construction, Alguna tristeza e Ilya + Marusya.


Al grano, que diría el filósofo:

Under Construction es un juguete interesante. La cámara vuela cual pájaro urbano entre edificios en 2D, sorteando formas similares a aquellos libros infantiles que, al abrirlos, descubrían castillos, fortalezas y calles de papel. De repente, el objetivo elige una ventana al azar y, tras colarse furtivamente, filma la desolación de los vecinos ocultos tras las fachadas.  

Alguna tristeza tiene la frescura del cine documental ágil, intuitivo, indomesticado. Las imágenes fluyen al son del pensamiento de su creador. La cinta evidencia que la pluma ya no es el único instrumento del poeta, que se pueden pergeñar bellos versos pulsando el REC.
La dulce voz en off me recuerda, por cierto, que aunque España enseñara a hablar a los latinoamericanos, ellos nos enseñan cómo hacer música con las palabras. Qué chévere.

Respeto la noble intención de Ilya + Marusya, pero mi retina no aguanta ese torrente de nostalgia epistolar. Lo siento, me ha aburrido. Merezco ir a un Gulag, ¿no?

Yago González

miércoles, 20 de febrero de 2008

HETERODOCSIAS, De la locura a lo variopinto.


He vuelto a acudir a heterodocsias. Y hoy ya sí que no sé qué opinar, supongo que esa es una de sus intenciones. Me refiero a Albert Alcoz, María Cañas, Gonzalo De Lucas, Andrés Duque, Lluis Escartín, Vístor Iriarte y Rafael R. Tranche, culpables de mi desorientación.


Este grupito tiene un proyecto entre manos: La mano que mira. Y mientras tanto se dedican a pasar cosillas que tienen guardadas para, a propósito o por accidente, un público al que, quizá,verlo no le suponga un mazazo.


Empecemos por el primero. Luces, cámara...culpable.

Albert Alcoz nos muestra ocho trabajos en Super 8. La combinación de imagen y tratamiento sonoro está muy lograda, y sus ideas experimentan con nuestra intuición y nuestra paciencia hasta que casi logramos entenderle. Especialmente brillante La Costa Brava y Forth and Back and Forth. Si a él no se lo parece, que me lo diga.
María Cañas...¿Qué tienes en la cabeza? Su obra, desde luego, no deja indiferente. De las risas pasas a las nauseas con bastante facilidad, y eso no es fácil. Creo que la cámara en sus manos está entre colocada y desinhibida, pero el resultado es abrumador. http://www.animalario.tv/
Gonzalo De Lucas. De las dos obras presentadas, Sobreimpresiones me ha gustado más que Carta de Franz Kafka a Felice Bauer. No sé si es porque esta última es como la calma entre la locura de los demás, y por descompensación queda relegada al olvido en mi cabeza, o si realmente Sobreimpresiones es mayor. Consigue que nos montemos en una barca, de crucero por la belleza y la tranquilidad que ella emana. Bien, bien.
Andrés Duque y su Paralelo 10. Las figuras que su protagonista trabaja son de ángulos perfectos y aristas milimetradas, pero yo veo una espiral. Porque el ritmo te introduce en un descubrimiento del que quieres saber más y más. Porque de la ajenidad a la integración hay algo menos de media hora, y porque realmente nos creemos que esta filipina es una visionaria a la altura de Da Vinci.
Lluis Escartín...yo he pensado que me recordaba a Hitchcock y su ventana indiscreta, pero mi amigo de al lado ha resoplado. "Joder, esto sí que es un documental, no hay discurso, es un documental de verdad, es la esencia." Y como yo no sé muy bien qué decir, pues me apunto al carro. Me gusta el título, Nescafé-Dakar.
Víctor Iriarte. Decir adiós es una forma bonita de darte a presentar en Punto de Vista. Pero luego hay otra cosa que no aparece en el catálogo, y no apunté el nombre. Llamémosle Las caras de las chicas que me ponían los pelos de punta (siento cambiarle el título). Pues ese me incomodó. Sería por la expresividad de las caras, o porque las chicas me lloraban ahí, justo delante, y yo no podía consolarlas, y además, yo no les había hecho nada. Y luego me pregunté qué podría haberles hecho para que respondieran así. En estas estaba cuando se acabó la proyección y otro amigo aplaudía como loco.
Rafael R. Tranche nos habla del mar de Madrid (MarMadrid). Está empeñado en mostrarnos que existe, y más o menos lo consigue. Tiene unas imágenes preciosas de Madrid portuaria, de grúas que hacen las veces de mástiles y lonas de fachadas que hacen de velas. La única pega, su banda sonora suena a río. Pero, ¿qué le podemos pedir si es del interior?


Y nada más. Mañana presentan aquello por lo que están aquí. Una propuesta de Punto de Vista, La mano que mira. De este grupo, todo se puede esperar. Yo espero que experimenten conmigo como lo han hecho hasta ahora. Al principio te sientes un poco pelele, pero le acabas cogiendo el gusto. 12:30 Civican o 22:30, Golem Yamaguchi. Visitad http://lamanoquemiralamano.blogspot.com/


Beatriz Herzog.

Bingai

La aldea de Guilin (China) está destinada a desaparecer. Cuando se concluya la construcción de la presa de las Tres Gargantas, situada a 175 metros por encima de su nivel, toda la localidad quedará sumergida en el fango.
Durante seis años, el Gobierno, "ayuda" a los vecinos de la localidad a trasladarse y abandonar sus hogares. Pero hay una excepción. Subsistiendo en condiciones de extrema miseria, una madre coraje de la que dependen su marido "incapacitado" y sus tres hijos, se niega a aceptar el mismo destino.
El documental muestra y denuncia la cara menos conocida y más triste de China. La realidad de las zonas rurales, donde reina el sacrificio y arduo trabajo de sol a sol a cambio de unas mínimas condiciones de subsistencia.
Los sueños son la única forma de evasión que le queda a una mujer que acepta con resignación y asombrosa tenacidad la realidad tan dura que le ha tocado vivir.
Bingai trata un tema interesante y poco explotado, pero 114 minutos de denuncia pueden terminar por saturar al espectador.


Gorka.

Las cosas que presentan los hombres que escribieron


Menos para Ana Rosa Quintana y César Vidal, escribir y editar un libro no es cosa fácil. Pero con esfuerzo, horas (doy fe) y pasión, todo es posible. Mis amigos Alberto y Efrén han publicado "Paisajes del yo", una recopilación de artículos sobre el cineasta Ross McElwee, jurado del Festival y un referente del documental autobiográfico. Del libro mola todo, de la portada al código de barras. Hasta el contenido. Los autores, además, dicen cosas interesantes.

Enhorabuena, friendos. De corazón. 

Yago González


Otro (s) cine (s)

Llegó, vio y marchó. Y ahora escribió. Gracias, Manu.

martes, 19 de febrero de 2008

1937 y La Campana

Daban las diez y media de la noche y en los Saide la sala 5 se abría a dos estrenos: 1937 de Nora Martirosyan y La Campana de Audrius Stonys, y ambos estaban presentes. Había mucha gente con acreditación, indicador de que ahí se cocía algo bueno.

1937. Una hija es testigo de cómo se llevan a su padre detenido en plena noche. Nora insiste en que lo importante no es la circunstancia, sino pretende que sea un reflejo de lo vivido a nivel social, popular, en la Armenia del 37. Las llamadas purgas estalinianas. El sonido, dijo ella, esto es, la entrevista, fue rodada con cinco años de anterioridad a las imágenes que, por montaje, le preceden. Cinco años de concentración dan sus frutos. Lo que la directora consigue a cambio es brillante. La pantalla se inunda de colores, chillones, preciosos, que embargan, que capturan la felicidad del instante, el cariño familiar. Después, la tormenta. Puede que quepa tacharlo de obvio, pero la tormenta es perfecta. Es sensorial. Te toca. Bravo.



La campana. El paraíso y el infierno. Dios y el Diablo. Una campana en la iglesia y su hermana sumergida en el fondo del lago. Se llaman pero no se puede reencontrar. Esta leyenda recorrió una vez los salones de Lituania, pero la gente empieza a olvidar. Audrius no quiere olvidar y se traslada hasta a este pueblo como heraldo del pasado en busca de la realidad de las leyendas populares. El frío nos traspasa en la butaca mientras dos buzos rastrean el fondo del lago donde la leyenda de la campana va muriendo. La gente recela, no quieren disturbar las aguas, pues todo lo que está arriba es cosa del Señor, pero de lo sumergido es mejor no aventurar. Audrius nos mete de lleno en el infierno, pero es sedante, solitario, estético, paradisíaco. Es un hogar del que no queremos salir.

Se volverá a pasar el jueves 21 a las 22:30 en Saide Carlos III. De verdad, es precioso.

Beatriz Herzog.

Nijuman no Borei (200.000 phantoms) / El sastre / Must read after my death

6 de agosto de 1945. 8.14 a. m. “Little Boy”, la primera bomba atómica, cae sobre Hiroshima arrasando literalmente la ciudad. Miles de personas mueren al instante. A sólo 150 metros del lugar de la explosión, una estructura resiste en pie rodeada de escombros. Es el edificio A-bomb.

Jean Gabriel Périot centra su cortometraje, Ninjuman no Borei (200.000 fantasmas) , en este edificio. A través de fotografías, reconstruye la historia y los acontecimientos sucedidos en los años posteriores alrededor del A-bomb.
Aquel fatídico día, una edificación se mantuvo en pie. Durante la reconstrucción, mientras la ciudad se alzaba de nuevo a su alrededor, fue la única que se preservó exactamente como se encontraba después del bombardeo. Un símbolo que mantenga vivo aquel suceso en la memoria de la humanidad.

Mohamed es paquistaní y trabaja en una minúscula sastrería en Barcelona. Pese a pasar la mayor parte del día en un lugar tan angosto, su vida diaria esta llena de conflictos: la falta de comunicación con los clientes, las discusiones con su ayudante, las dificultades del negocio... y Óscar Pérez está allí, cámara al hombro, a dos palmos de Mohamed, para dejar constancia de todos los sucesos.

El carácter de Mohamed, las diferencias culturales y los conflictos con su ayudante crean un caldo de cultivo que genera un cortometraje simple en apariencia pero con un gran trasfondo. Lo cotidiano se vuelve excepcional.

"¿Quién es el de la cámara? Cuidado, podría ser de la policía secreta".

Risas aseguradas en la sala.

Risas que se apagan una vez que empieza el largometraje de Morgan Dews. Alice, madre de tres hijos, deja una serie de documentos con una nota al morir: "leer tras mi muerte". 50 horas de grabaciones de voz, 201 películas caseras y 300 páginas escritas que se resumen en 72 minutos en Must read after my death.

Un ambiente familiar en apariencia normal pero no el más adecuado para educar a tres niños, infidelidades, el ingreso de un hijo enfermo, los problemas con la bebida y una muerte no muy clara. A través de imágenes caseras de archivo y las grabaciones originales de voz, los secretos más íntimos de la propia familia de Morgan Dews quedan amargamente al desnudo. Sacar a la luz los trapos sucios de tu familia puede ser discutible, hacerlo como Dews, es hacer un documental sumamente interesante.

"Madre, ¿qué ha pasado? Éramos una familia tan feliz..."



Gorka.


Los tres documentales se proyectarán mañana, miércoles 20 de febrero, a las 19.30 en Civican.

TIME INDEFINITE


Ross McElwee está entre nosotros, viendo y juzgando sobre lo que ve. Ahora ha llegado nuestro momento. Hablemos sobre Time Indefinite. Magistral.
Ross McElwee es una autoridad del cine documental, así lo consideran en Punto de Vista, y así lo demuestra, con agilidad, en Time Indefinite. Ross es capaz de hacerte olvidar que es él el que está continuamente con el ojo en el visor, aunque lo repite constantemente. Y te lo hace olvidar porque es capaz de hacer de su vida, de esos videos caseros que todos tenemos en nuestras baldas, una auténtica película, que te agarra y te estrangula hasta los créditos finales. No sabemos si es que él tiene la fortuna de rodearse de gente maravillosa o si es que es capaz de sacar lo mejor de todo hacia lo que apunta. Lo cierto es que de su vida, de su metraje, saca una historia compacta, con un principio que te situa, un segundo acto que te adentra en el tema de la muerte y de lo que es capaz de hacer con las personas, sus sentimientos y pensamientos, y un final donde todo vuelve a ser calma.

¿Cómo lo ha hecho? ¿Cómo puede una persona tener tan claro el argumento de su vida? ¿Cómo puede ser el cine tan real y tan increible en sólo 114 minutos? Los que asistieron a la proyección tuvieron la oportunidad de preguntárselo. Y hoy la tienen los alumnos de la Universidad de Navarra. 16:30, Aula 1.

Beatriz Herzog.

Philibert, Philibert


El director de Ser y Tener impartió ayer en Punto de Vista una Master Class. Y hoy podemos leer una pequeña entrevista aquí.

lunes, 18 de febrero de 2008

Guerra


Journal nº1 - An artist's impression y A story of people in war and peace. 


Curiosa reflexión la de Hito Steyerl en Journal nº1 - An artist's impression.  Dos dibujantes recrean las imágenes de un noticiario de 1947 perdido en la guerra de Yugoslavia de los noventa. Dos películas se proyectan simultáneamente en la pantalla, vertebradas por el discurso de uno de los artistas y la búsqueda de la cinta desaparecida. Dos miradas sobre una misma realidad: la de la pérdida, material y espiritual, que sucede a todo conflicto armado. Interesante.

A story of people of war and peace es lo mejor que he visto hasta la fecha en el Festival. El periodista Vardan Hovhannisyan se lanza a la búsqueda de un puñado de ex combatientes a quienes filmó en 1988 en el frente de la guerra entre Armenia y Azerbayán. Veinte años después, las muescas del tiempo son tan o más sangrantes que las heridas de batalla. Muchos de los soldados son ahora seres perdidos, incompletos, angustiados por la intangibilidad de un enemigo sin causa ni fusil: la vida misma. Tal y como dice uno de ellos: "En la guerra teníamos un objetivo claro y visible: vencer y volver a casa. Ahora, en tiempos de paz, los problemas abren miles de frentes contra los que no sabes cómo luchar". Si bien Hovhannisyan cae a veces en el lugar común y el trazo grueso a la hora de verbalizar en off las miserias de la contienda ("la guerra cambió nuestras vidas para siempre" y similares), las imágenes golpean con toda su autenticidad y equilibran la balanza.

Puede que esta película sí que vuelva verla algún día. Qué coño puede. Seguro. 


Yago González


Journal nº1 - An artist's impression y A story of people in war and peace se proyectarán mañana, martes 19, a las 19.30 en Civican.


Her dear old house

Lo reconozco. Antes de verlo, creía que el documental sobre una anciana y la casa donde ha vivido durante casi un siglo iba a ser un tostón de cuidado. Nada más lejos de la realidad.

En Her dear old house, Tatsuya Yamamoto graba la vida cotidiana de su abuela Matsu durante un breve período. El tiempo justo para desalojar su vieja casa, a punto de ser derruida, y sacar a la luz los recuerdos a través de objetos que un día fueron olvidados en el fondo de un cajón. Pequeños "tesoros" que representan lo que ha sido su vida y a los que la anciana se aferra negándose a olvidar. Estos objetos y las conversaciones con su hijo son una puerta abierta a la historia: su boda, el nacimiento de su hijo, la guerra de Japón contra Estados Unidos... A sus 90 años, Matsu, es la experiencia personificada.
Rodada con una sinceridad que se echa de menos en muchos otros documentales, no importa que la anciana mire directamente a la cámara con la curiosidad e inocencia de un niño. Así es ella, es real.

"Es mi nieto, me sigue a todas partes. Hace películas".

Entrañable. Digna de ver.

Gorka.


Her dear old house se proyectará el miércoles, 20 de febrero, a las 17.00 en Civican.

domingo, 17 de febrero de 2008

Regreso al kibutz


Scénes de chasse au sanglier (Escenas de la caza del jabalí) y Ocho veintiocho. 


La verdad, por delante. No he entendido el sentido de Scénes de chasse au sanglier (2007), pero mentiría si digo que me ha disgustado. Sea la desconcertante atmósfera que recrea Claudio Pazienza, el arrullo de su sugerente voz en off (el francés es el francés) o su  carga simbólica, el ojo no se despega nunca de la pantalla. Cada plano huele a desafío. "A ver si sabes de lo que estoy hablando", parece decir el director. Y, aunque no llegamos a comprenderlo, el universo de la cinta se nos antoja irresistible. La trama que parece hilar el meollo es la relación del director con su fallecido padre. Puede ser. Al final nos quedamos con una embrujante propuesta entre el surrealismo y la alegoría y con el consuelo de no sentirse estafados pese a su tono críptico. 
Para mentes exigentes y ojos reposados. 
Aficionados a la caza reclamados por el título, absténganse.


Como viene siendo ya costumbre en el Festival, tras los malabarismos de Arte y Ensayo llegan los platos más digeribles. Y, para un servidor, más gozosos. Ocho veintiocho es la historia del retorno al hogar, tema muy recurrido por el cine de ficción. Aquí, la autenticidad documental redobla la ternura y la empatía. El director, Lavi Ben Gal, vuelve a su kibutz cámara en ristre tras diez años de ausencia. Sin revelarse él mismo en pantalla, filma a familiares, vecinos, antiguas profesoras, niños, incluso perros... Piezas clave del puzzle de su existencia. La cinta retrata sin filtros a la comunidad judía y es fiel testigo de la conjunción de tradición religiosa y vida moderna.   
Una película simpática, cercana, agradable y sincera.


Yago González


Scénes de la chasse au sanglier y Ocho veintiocho se proyectarán el martes 19 a las 17.00 en Civican.

Rueda de Prensa de La mano que mira

Los siete directores del proyecto La mano que mira, albergado en la sección Heterodocsias, charlaron el sábado 16 con la prensa acerca de sus experiencias con el teléfono móvil. Estos son algunos fragmentos de la rueda de prensa.

Crónicas minuto a minuto


Nos miran. Los amigos de Septimovicio.com llevan varios días entre nosotros, haciendo crónicas diarias de lo que van viendo. Un lujazo.