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martes, 21 de septiembre de 2010

Countdown

martes, 7 de septiembre de 2010

Últimos días para inscribir películas

Así terminaba la sexta edición de Punto de Vista, con las imágenes que Jem Cohen rodó en Pamplona con Luce, la hija de Jean Vigo.



Ahora buscamos las imágenes con las que arrancar la séptima edición. Las tuyas. El día 30 de este mes se termina el plazo para inscribir películas para la sección oficial. Todo la información en la página web del festival.

miércoles, 10 de febrero de 2010

RIP in pieces America

Se trata de un documental confeccionado a modo de patchwork, con telas seleccionadas a partir de la prohibición de las mismas. D. Gagnon guardaba grabaciones que se encontraban en Internet a la par que las empresas de alojamiento de vídeos los iban censurando por su contenido. A decir verdad, la colección no es muy extensa pero todos tienen un tema en común, al que apela el título de la obra.

No hay un orden lógico en la unión de los distintos fragmentos, lo que puede crear al principio cierta confusión. Sin embargo, poco a poco el espectador va ordenando en su cabeza las piezas del puzzle, con el consiguiente peligro de entrar en el juego de esta paranoia colectiva. Y utilizo esta palabra, un tanto brusca, porque es curioso observar la forma en que actúan esos individuos, unidos por el sentimiento latente de que algo va mal. No obstante, utilizan las mismas armas que usa el Gobierno para contraatacar, lo cual no deja de resultar paradójico.


Es cuasi universal la impresión de que estamos ante un sistema corrupto. Las personas que aparecen en el vídeo lo repiten constantemente apelando en todo momento al espectador. Y a pesar de que en algunos momentos aconsejan medidas preventivas (¡arroz, armas, arroz, armas!), se insertan casi siempre en medio de un discurso agresivo. Pero hay que reconocer que los alegatos se lanzan de las más diversas formas, lo cual lo hace dinámico y divertido: con máscaras de héroes, gafas de sol, sombreros vaqueros y otros tantos complementos esperpénticos y que protegen la intimidad.

¿Y qué piensa el autor de todo esto? Se podría entender que refuerza su opinión con las canciones intercaladas entre los vídeos, con cierta ironía, más allá de la selección de los vídeos.

Un documental curioso, de dudosa calidad estética, perfecto para replantearse en momento histórico en el que vivimos. Preguntarse acerca del nuevo orden mundial, de la fuerza de los medios y del poder de Internet para transmitir ideas. Y tener la esperanza de que, lo que no consiga la red, todavía lo pueden conseguir festivales como este.

María Iserte Alfaro

martes, 9 de febrero de 2010

Szczesciarze (The Lucky Ones)

A veces, cuando hablamos de la vida, lo hacemos en términos cuasi metafísicos. Pero en el día a día, la realidad es que cada paso importante que damos queda institucionalizado en el registro civil. Tal vez realizar tal afirmación es llevar las cosas al extremo, pero es la sensación con la que una sale tras recorrer los pasillos del registro civil de Cracovia.

The Lucky ones nos muestra diferentes historias que transcurren en distintos momentos de la vida: nacimientos, bodas y defunciones. Tratamiento de la condición humana desde una perspectiva cercana al espectador.



Es llamativo como muchos de los que recorren esos pasillos están dispuestos a llegar más lejos que el mero apunte de datos. Crean vínculos con las oficinistas, dispuestos a narrar lo mejor y peor de sus vidas. Desnudarse ante desconocidos: ante ellas y ante nosotros mismos. Un puzzle de historias con el que, de algún modo, tenemos que lidiar día a día. Y por eso las historias traspasan la pantalla, propinándonos tortazos y alguna que otra caricia.


María Iserte Alfaro

Le plein pays


Avec des cathédrales pour uniques montagnes
Et de noirs clochers comme mâts de cocagne


En algunas asignaturas de Humanidades los alumnos estudian el caso paradigmático de los “niños lobo”: jóvenes que han crecido desprendidos de cualquier rasgo cultural. En este caso asistimos a la contemplación del caso contrario: la vida de alguien que creció en medio de una sociedad concreta y que por propia decisión decidió alejarse de la misma. Aunque una vez que has estado en ella, es imposible desprenderse.

Où des diables en pierre décrochent les nuages
Avec le fil des jours pour unique voyage


El protagonista, Massou, lleva 30 años viviendo como ermitaño en un bosque al sur de Francia. A pesar de esa negativa al constante contacto con humanos, ya en su habitación se encuentran objetos que le ubican en un tiempo concreto: posters de Briggitte Bardot y música de Jaques Brel acompañan sus horas de soledad. Sobre todo la música, tan importante en este documental que, de forma intradiegética, se convierte en secundario de honor de la película. La música de su transistor le acompaña a todas partes. Tal es así que, en ocasiones, mantiene “conversaciones” con el radiocasete en un lenguaje incomprensible. Se prescinde de subtítulos, porque sus palabras no siempre potencian lo que tiene en mente. Su imaginación, afectada por lo que ha visto y, sobre todo, por lo que ha escuchado, se refuerza mediante otro tipo de Arte; que, al fin y al cabo, es humanizador.

Et des chemins de pluie pour unique bonsoir
Avec le vent d'ouest écoutez-le vouloir


Aunque ha decidido aislarse de la sociedad, trabaja para ella. ¿Cómo? Durante tres décadas, ha cavado un túnel subterráneo donde realiza grabados. Se siente orgulloso de su trabajo, y no es para menos: con él adquiere un compromiso con la sociedad, en un intento por salvarla del fin del mundo. Resulta curiosa la forma en que su persona se va desvelando a lo largo de la película, a través de sus actos… aunque no siempre a través de sus motivaciones. El autor asegura que abordar el Arte Bruto como tema principal hubiera sido un error de enfoque. Por este motivo decide ir más allá: retratar su estado vital y, por ende, retratar parte de su alma.

Le plat pays qui est le mien

Un documental sin grandes artificios, intenso y emocionante que no dejará a nadie indiferente. Hay una polémcia latente acerca de la idea de humanidad y sociedad que se percibe durante todo el filme, pero queda retratada con respeto y elegancia. Los tiempos dedicados a la contemplación son una delicia para el espectador y repercutirán en sentimientos encontrados con varios momentos de ternura.
En fin. El Festival Punto de Vista tuvo una inauguración de lo más digna.

Canción: Le plat pays. Jacques Brel.
Película: Le plein pays. Antoine Boutet.


María Iserte Alfaro

lunes, 8 de febrero de 2010

Dia Noche



Marcos Miján vive en China desde 2005, donde trabaja para los medios. Aunque no parece demasiado contento con esos quehaceres. Con esta película, busca mostrar la realidad de ese país con un enfoque que se aparte de lo que vemos normalmente en los telediarios. Esto lo ha conseguido.

Dada su situación, decidió que el punto de vista más sincero era el de los extranjeros. A través de sus conversaciones, intenta captar esa China desconocida: para nosotros y, aunque suene paradójico, para él mismo.

Cuando el espectador avanza en el visionado, se da cuenta de que Miján no deja “respirar” a las imágenes. La paciencia que, según asegura, tuvo para filmar todo lo que ocurre no se refleja en el filme. No da tregua a la contemplación: todo se sucede con gran dinamismo, lo que choca con el concepto que tenemos en occidente sobre los países asiáticos.

El encadenamiento de imágenes es interesante, los encuadres están cuidados, todas las historias tienen un conflicto claro. En general es una película correcta. Pero no logra emocionar… ¿por qué?

Tiene un conflicto inicial que no se explota ni desarrolla, además de centrar el relato en varios personajes sin una direccionalidad clara. El director se excusa diciendo que hay cierta intencionalidad en ese retrato reconstruido, porque refleja su propia incomprensión sobre el país.

Por otra parte, somos algunos los que hemos percibido cierta puesta en escena; sin embargo, Miján asegura que no hay guión. Será cierto, sí, aunque como bien se suele decir “no sólo tiene que ser verdad, sino parecerlo”. Y este no es el caso.

Parecería que se terminó la realización de la película por algún tipo de presión externa: como ya he dicho, los conflictos sembrados no se explotan y da la sensación de no haber dicho nada. Como si fuese una suerte de fotografía agradable en el momento de visionado, pero que se olvida pronto.
Sinceramente, tampoco estoy orgullosa de esta entrada de blog. Como bien dijo Rilke: “Las obras de arte viven en medio de una soledad infinita, y a nada son menos accesibles como a la crítica. Sólo el amor alcanza a comprenderlas y hacerlas suyas: sólo él puede ser justo para con ellas.” Pero el estilo encorsetado de “DiaNoche” ha dado lugar a eso mismo: una entrada-crítica encorsetada.

María Iserte Alfaro

Sweetgrass

Se mire por donde se mire, Sweetgrass es una película de enorme belleza. De las que dejan un grato recuerdo y, con el paso del tiempo, nuestra memoria acrecienta sus virtudes y olvida sus defectos. Ver Sweetgrass es como irse de viaje. Uno debe sentarse en su butaca, con las luces apagadas, dispuesto a dejarse llevar al corazón de la naturaleza. Salvaje, peligrosa, y muy hermosa.


La película de Lucien Castaing-Taylor e Ilisa Barbash nos guía con paso firme a través de la odisea estival que protagoniza un puñado de ovejeros. Su misión es subir un rebaño de ovejas a las montañas para que pasten durante el verano. Pero lo que para ellos supone sólo un oficio, para el espectador urbanita se presenta como una aventura emocionante, que nos sumerge en los entresijos de un trabajo desarrollado por cientos y cientos de personas durante varios siglos, y que hoy, en este mundo mecanizado y con prisas, llega a su fin.


La gran baza de Sweetgrass reside en su forma de contar las cosas. No impone una mirada dirigida, ni una lectura única. La película se posiciona dentro de la corriente del documental observacional. La cámara enfoca y encuadra lo que entiende que tiene mayor interés, pero da pie a que el espectador obtenga sus propias conclusiones. Además, esa paciencia, esa calma en el mirar, construye una película profundamente sensorial, atenta a los detalles, colores y sonidos.


Sweetgrass huye del romanticismo y la mitificación, y elige una mirada realista ante lo que filma. Y por ello mismo dialoga con tantos y tantos westerns que han escrito, a lo largo de la historia del cine, la propia historia del oeste americano. Al final, por su propio afán desmitificador, Sweetgrass asienta su propio mito.


Fernando Asensio

Sweetgrass se vuelve a proyectar mañana martes a las 17:30 en Carlos III.

domingo, 7 de febrero de 2010

El conserje


En el cortometraje El conserje, Pablo Baur registra con su cámara el día a día de un hombre metódico, ordenado y eficiente en su trabajo; pero también es una persona solitaria y aislada. Se llama Antonio y su profesión es la que indica el título. El corto arranca mostrándonos sólo el trabajo disciplinado de esta persona. Su rutina diaria. Friega el suelo, limpia los buzones, barre las escaleras, ordena el correo, fuma un cigarrillo cada media hora… El corto se presenta, por lo tanto, como una obra de carácter observacional, atenta a los detalles, en la que se despliega ante nosotros la vida de un hombre corriente y en cierto modo, invisible para el resto.

Pero, al mismo tiempo que nos preguntamos el sentido de estas imágenes, lo hace el propio director. Baur se plantea los motivos que le han animado a grabarle y los comparte con nosotros. ¿Por qué lo hace? ¿Qué ve en él? Y descubre que ese hombre se parece a su padre; es calvo, viste de traje y es meticuloso; pero también es alguien encerrado en sí mismo, incomunicado, como su padre.

A partir de aquí el cortometraje se reescribe a sí mismo para transformarse en una carta a su padre. O más bien, una obra audiovisual de carácter epistolar. De tal manera que, por medio de un extraño, de alguien ajeno a su vida, el director termina dirigiéndose a su propia familia, sincerándose ante su padre. Sin embargo, se le permite al espectador ser testigo de todo este proceso tan íntimo. Una carta, que surge de un extraño, termina en manos de otro extraño, nosotros. ¿Qué debemos hacer con ella?

Fernando Asensio

sábado, 6 de febrero de 2010

American Alley

Las mujeres que viven en el asentamiento de American Alley buscan la estabilidad por medio del matrimonio mientras se ven obligadas a trabajar en los clubes de la zona. Pero no es nada fácil. La mayoría de las veces su situación es desesperada. En medio del egoísmo y la indiferencia, las que no encuentran pareja se sienten solas.

La película de Dong-Ryung Kim funciona a varios niveles. Como crítica social y política, como retrato de la soledad, y como denuncia de una situación insostenible. A pesar de la gravedad del tema que trata, este tipo de documentos rara vez consigue despertar algo más que una preocupación pasajera por los problemas del mundo. Estamos saturados por imágenes de denuncia. De modo que la película sólo alcanza su objetivo si nos prestamos a su juego. Todo depende de nuestra predisposición.

En un determinado momento, una de las chicas desnuda su corazón ante la cámara. Se siente sola y decide compartir sus emociones con quien le graba. Creo que este es uno de los momentos más duros de la cinta, cuando constatamos la falta de comunicación que sufre. Nunca muestra su dolor a los demás, pero no le importa compartirlo con el espectador. ¿Cómo puede alguien callarse ante quienes le rodean y mostrar todo su dolor a un extraño? Por otra parte, esta misma escena exige un debate sobre los límites de la representación. ¿Hasta qué punto se puede mostrar algo tan íntimo, tan personal?

La película se vuelve a proyectar el domingo a las 17:30 en Carlos III.

Fernando Asensio



miércoles, 23 de diciembre de 2009

Sección oficial 2010


Ya tenemos sección oficial para Punto de Vista 2010. 21 películas de entre las 719 recibidas. Suerte a todas.

LARGOMETRAJES

Le plein pays (Francia), Antoine Boutet, 58'

Let each one go where he may (Surinam/EEUU), Ben Russell, 135'

American Alley (Corea), Dong-Ryung Kim, 90'

Demolition. (China / EEUU), John Paul Sniadecki, 62'

Sweetgrass
(Francia, Gran Bretaña, EEUU), Lucien Castaing-Taylor e Ilisa Barbash, 101'

Danza a los Espíritus (España), Ricardo Íscar, 80'

La mort de la Gazelle (Francia), Jeremie Riechenbach, 45'

Cooking History (Austria, Eslovaquia, Chequia), Peter Kerekes, 88'

The American who electrified Russia (Gran Bretaña), Michael Chanan, 105'

Fragments (Israel), Yonatan Haimovich, 50'

Dianoche (España), Marcos Miján Pérez, 63'

Los materiales (España), Los hijos, 67'

RIP in pieces America (Canada/EEUU), Dominic Gagnon, 62'

Tarata (Bolivia), Alan Ferszt, 42'



CORTOMETRAJES

The darkness of day (EEUU), Jay Rosenblatt, 26'

Amanar Tamasheq (España), Lluis Escartin, 14'

The lucky ones (Polonia), Tomas Wolski, 27'

El conserje (España), Pablo Baur, 20'

The marina experiment (EEUU), Marina Lutz, 18'

Point of Departure (EEUU), Iris Ng, 26'

Till it hurts (Polonia), Marcin Koszalka, 25'

viernes, 20 de febrero de 2009

LA ORILLA QUE SE ABISMA

Esto es pura poesía. Una hora de viaje a través de diferentes ríos, en el que el director se plantea ver más allá. No hay diálogos, sólo el sonido de los ríos. Un documental muy poético que pretende descubrir ese abismo que esconden los ríos. ¿Cómo llegar al sentido del río más allá de él mismo?

Palmarés 2009




El Festival Internacional de Cine Documental de Navarra Punto de Vista ha dado a conocer el Palmarés de esta V edición. Alicia en el País, de Esteban Larrain, se ha hecho con el Gran Premio Punto de Vista a la mejor película, dotado con 10.000 euros. El Jurado ha destacado la película "por reflejar una preocupación social desde una historia mínima, un viaje iniciático, frágil e incierto en donde lo concreto deviene universal y cada gesto nos devuelve hecha cine esa realidad, no siempre justa, entre nosotros y el mundo que habitamos".

El Premio Jean Vigo a la mejor dirección, dotado con 5.500 euros, ha recaído en Mirages (Espejismos) de Olivier Dury, "por mostrar con complicidad esa distancia que construimos entre unos y otros, proponiendo una búsqueda fílmica del lugar desde el cual hablar y cuestionarnos la mirada que edificamos sobre la realidad que nos rodea".

El Premio al mejor Cortometraje, dotado con 3.500 euros, ha sido para Lost world (Mundo perdido), de Gyula Nemes, "por retratar una utopía social rota, a través de una propuesta formal en donde la belleza se encuentra en la grieta entre la realidad soñada y la huella de lo vivido".

Además, el Jurado ha concedido una Mención especial, dotada con 1.250 euros, a Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, de Yulene Olaizola, "por el pulso narrativo con el que hace emerger la figura de un personaje ausente desvelando, por el camino, la complejidad de la relación entre quien filma y quien es filmado". La misma película ha recibido también el Premio Especial del Público, dotado con 2.500 euros.

miércoles, 18 de febrero de 2009

BOOTHS (Cabinas)

¿Qué tienen en común las personas que trabajan dentro de cabinas? Mikhail Zheleznikov intenta responder a las preguntas que le surgían cuando era pequeño, cuando se preguntaba por qué la gente estaba dentro de esas casetas, cabinas de vigilancia o puestos de trabajo. Mezclando las entrevistas con las que indaga en la vida de estas personas con las teorías que tenía de niño sobre la razón por la que estaban ahí logra realizar este documental que refleja un hecho cotidiano y poco reflexionado.


Con ciertos toques de humor (al fin y al cabo se trata de sus reflexiones infantiles) consigue una historia entretenida y sencilla de ver, hasta el punto de que casi te hace creer que en verdad hay una relación entre todos los que trabajan dentro de estas pequeñas cabinas. Muy recomendable.

LINE (Kotani Tadasuke)

Un desahogo de sus sentimientos filmando cuerpos de mujeres desnudas, cicatrices. El director japonés de “Line” (en la foto) intenta afrontar la situación de tener un padre borracho y lo hace llamando a prostitutas que se dejen grabar sus cuerpos. No es fácil entender por qué utiliza a estas mujeres para superar la herida por el alcoholismo de su padre. ¿Cómo se justifica? A veces roza el límite de lo pornográfico y resulta más bien un desahogo muy personal que no es cercano al público.


Al director le vemos dormir, comer, incluso graba las conversaciones que tiene con su padre cuando está borracho. Pero lo que percibimos es una relación fría, distante. Un documental muy personal con el que evoluciona el director y saca su propia conclusión: no queda más remedio que afrontar el problema de su padre.



Nota: no disponemos de imágenes de la película

lunes, 16 de febrero de 2009

IRAQUI SHORT FILMS

Esto sí es la guerra. Es la guerra que nunca vemos en los medios de comunicación. Es la sensación de que todos somos unos ignorantes. ¿Cómo podemos pensar que alguien se quede mirando cómo explota una bomba y se alegre por los que ahora ya están muertos? ¿Cómo puede haber tanto odio contra la raza humana?

Un documental claramente político en el que se cuenta, a través de una recopilación de videos, el día a día de los dos bandos implicados en la guerra. Imágenes reales grabadas con teléfonos móviles o cámaras digitales. Pero aquí la calidad nos importa más bien poco.
Es el otro punto de vista que no vemos en la televisión. Un documental necesario que deja huella, la guerra está presente.

THE CHAIR (La silla)

Sólo unas cuantas fotos bastan para imaginarnos lo que ocurrió en aquella silla. Durante la ocupación de Berlín en 1945, la bisabuela de la autora de este documental intentó hacerse con una silla utilizada por los soldados rusos dos meses antes. Grace Schwindt nos narra su historia personal descubriendo que su bisabuela fue violada como una víctima más de la guerra.

El montaje es sencillo, una sucesión de sillas distintas, cada una con sus peculiaridades. Pero una misma historia, que la oímos a través de una conversación telefónica de menos de 10 minutos. No hacen faltan más imágenes para saber lo que pudo ocurrir en aquella silla.

EL CIELO, LA TIERRA Y LA LLUVIA


¿Cómo conseguir que el paisaje sea un personaje más? Sur de Chile y cuatro vidas silenciosas. Ana es una chica tímida y silenciosa que trabaja de cajera en una tienda y también cuida a su madre, que está enferma en la cama y siempre permanece callada. Su amiga Verónica, desconfiada, independiente. Marta es una enferma mental cuidada por su hermano boxeador. Y por último, un hombre misterioso, “Toro”, que contrata a Ana para que haga las tareas de la casa cuando Ana es despedida (por permanecer en silencio). La vida de todos ellos se cruzan y lo hacen en escenas cotidianas como comer, pasear o ir en barco…

Es una película lenta llena de planos largos, como la vida de estas personas. Una película que nos recuerda a Ozú. El silencio está presente, no sólo en sus vidas, sino también en el paisaje que les rodea. El sonido del mar, de las hojas, del viento…El mismo título nos da la pista. Y mientras, unas imágenes que hablan por sí solas.


El director nos muestra la interioridad de estas personas a través de los dos protagonistas de la película: el paisaje y la soledad (el silencio), pero establece un límite; no podemos acceder a ellos cuando lloran, cuando no responden a preguntas. ¿Quién es Toro? ¿Qué le pasa a Marta que no habla? ¿Por qué llora? ¿Por qué Ana llora? ¿Por qué a Ana le cuesta responder quién ha sido el que ha robado el dinero? ¿Qué siente por Toro? ¿Por qué Verónica sueña que es feliz porque inventaba la mantequilla? ¿Por qué los cuatro protagonistas se aíslan del mundo? ¿Qué hay dentro de estas personas que causa tanto dolor y no se nos puede mostrar? ¿Qué secreto esconden dentro? El espectador se queda con muchos interrogantes, pero sólo hay una respuesta: EL SILENCIO. Lástima no tener al director para responderlos.





Chile. 2008. 110 Minutos.
Dirección y Guión: José Luis Torres Leiva
Producción: Bruno Bettati, Elise Jalladeau, Peter Rommel
Fotografía: Inti BrionesEdición: Ilán Stehberg, José Luis Torres LeivaSonido: Ernesto Trujillo, Roberto Espinoza
Dirección Artística: Verónica Astudillo
Intérpretes: Julieta Figueroa, Pablo Krögh, Angélica Riquelme, Mariana Muñoz, Francisco Ossa, Norma Ortiz.



jueves, 5 de febrero de 2009

PUNTO DE ENCUENTRO

Un festival es, también, un lugar de encuentro. Entre los cineastas y el público. Entre los propios cineastas, claro. E incluso entre las propias películas. Aquí algunos de los directores de la sección oficial que han confirmado su presencia. Vaya lujo: Alina Rudniskaya ("Bitch Academy"), Andrés Duque ("Conspiración Bartleby"), Audrius Stonys ("Four Steps"), Barbara Hammer ("A Horse is not a Metaphor"), Grace Schwindt ("The Chair"), Gustavo Fontán ("La orilla que se abisma"), Gyula Nemes ("Lost World"), Ilkka Rautio ("The Treasured Waters"), Elías León Siminiani ("El Tránsito"), Tadasuke Kotani ("The Line"), Virginia García del Pino ("Mi hermana y yo"), Georges Galameh ("Maesmak") y Mauro Andrizzi ("Iraqi Short Films"). Por cierto, la película de Andrizzi se proyecta en el Centre Pompidou de París el día 19 de febrero dentro del ciclo Nouveaux Territoires (de la guerre) y la película de Barbara Hammer en la Berlinale (Forum expanded) los días 10 y 13 de febrero.

lunes, 7 de julio de 2008

Must read after my death, ganadora del FIDMarseille


Must read after my death (Morgan Dews, 2007), que resultó premiada en la última edición de Punto de Vista con una de las menciones especiales del jurado, ha ganado el Gran Premio de la Competición Internacional en el FIDMarseille, uno de los festivales más prestigiosos del mundo. ¡Enhorabuena Morgan!

(Aquí, la reseña que le dedicaron nuestros críticos, en estas mismas páginas, con esa inquietante pregunta final)

lunes, 23 de junio de 2008